|
Entrevista
al Doctor Pastorino
El
Doctor Daniel Emilio Pastorino es un destacado
cirujano, multifacético, escritor, pintor. Cursó
su carrera universitaria junto al Che Guevara,
llegando a sostener charlas con el revolucionario médico
rosarino. Admirador y amigo de Julio Cortázar, a
quien le dedicó un poema: “La Otra Orilla”.
El
Doctor Pastorino fue alumno y discípulo del Doctor
Albanese, a quien admira y menciona en esta nota,
como su mejor maestro. Charlando con Enrique Coria,
en un programa que se emite por distintos medios del
país.
Coria
se sorprende y busca a través de este curioso
profesional chivilcoyano, que su reflexiones sirvan
a la juventud, a los futuros médicos de la salud y
al público en general.
El
Doctor Pastorino nos habla de las enfermedades
infecciosas, el Évola, el Sida y otras, se refleja
en él una persona agnóstica, que cree mucho en el
misterio, le pega muy fuerte al Doctor Cristian
Barhar (primer médico que realizó un transplante
de corazón en Sudáfrica). Nos deja muchas
reflexiones de cómo debe alimentarse el hombre de
estos tiempos.
Me
recibió en su casa particular de Chivilcoy, me
mostró su pequeño bosque, Madreselva, Áloes,
Santa Ritas, Jazmines y otras, a disfrutar de este
jugoso diálogo con el Doctor Pastorino.
-
Enrique
Coria: Doctor
Pastorino, ¿su especialidad?
-
Doctor
Pastorino:
Bueno, mi especialidad es la cirugía, en el aspecto
general. Con pequeñas especializaciones que se
pueden hacer en un medio como el nuestro.
-
E.
Coria: ¿Doctor,
medicina ortodoxa?
-
Dr.
Pastorino: Sí,
medicina ortodoxa.
-
E.
Coria:
Hábleme de una experiencia de vida profesional.
-
Dr.
Pastorino:
Bueno, 50 años de recibido, pero dentro del
ambiente médico son muchos más, porque desde
estudiante yo he estado involucrado dentro de la
actividad médica, como estudiante, practicante, y
después médico. Yo me incorporé como practicante
en la Clínica del profesor Albanese.
-
E.
Coria:
Doctor, ¿le fue fácil integrarse a la sociedad?
-
Dr.
Pastorino:
Bueno, sí, lógicamente, cuando uno recién empieza
lo conocen así como amigo, pero cuesta creer en la
capacidad profesional que está en observación, no
todo el mundo quiere proponer que se lo opere, o que
se le haga algún tratamiento, sin tener sus
reparos, primero explotar al médico para ver hasta
qué punto es capaz de resolver sus problemas, eso
crea la dificultad que todos tenemos desde el
comienzo, pero por suerte creo que, para los que han
estudiado y han hecho otras cosas, es un periodo
relativamente corto.
-
E.
Coria:
Doctor, ¿Cómo se decide usted a estudiar medicina?
-
Dr.
Pastorino:
Y sí, por eso decía en una entrevista anterior y
hacía hincapié en el problema, importantísimo,
que es la falta de cloración de los chicos que están
estudiando en la escuela secundaria, el Pre
Universitario, no hay una institución que se ocupe
seriamente de explorar la vocación de estos
muchachos, y eso lleva a que haya muchas
frustraciones y que después se dan cuentan, incluso
después de años, que no están siguiendo la
carrera que desearían, eso por un lado, por otro
lado, gente con obligaciones familiares, o
simplemente por amor propio, termina una carrera sin
vocación y después la ejercen mal porque no tienen
vocación, sobre todo la medicina.
-
E.
Coria:
¿La medicina se ha ido transformando de verdad? ¿Qué
es lo que extrae de su vieja medicina?
-
Dr.
Pastorino:
Bueno, son unos cuantos recuerdos, que estudiábamos
Señología con el Profesor Merlo, que parecía un
mago.
-
E.
Coria:
Me gustó esa palabra: mago.
-
Dr.
Pastorino:
¡Parecía!
-
E.
Coria:
Pero me gustó, ¿Cómo es que hacía Dr.?
-
Dr.
Pastorino: Bueno,
si a saberlo Merlo era un hombre con una capacidad
extraordinaria e inteligencia que, con sus manos,
sus oídos, sus ojos, exploraba una forma, así
directamente no, casi todos los exámenes físicos,
que le permitían su capacidad personal, y hacía
diagnósticos extraordinarios, diagnosticaba cosas
que hoy día requieren una serie de estudios tecnológicos
y por eso le decía momento antes, que lo que uno
extraña que la tecnología médica le ha ido
robando espacio a esa relación tan importante que
tiene que haber entre paciente y médico.
-
E.
Coria:
Me detengo ahí, usted dijo “mago” y dijo
“cosas extraordinarias”, el Doctor al cual hacía
referencia ¿era un intuitivo? ¿era un insectito?
¿Aparte de sus conocimientos de medicina?
-
Dr.
Pastorino:
Bueno, era un estudioso, aparte una dedicación
extraordinaria de, digamos, una inteligencia que se
demostraba en cualquier circunstancia y no digamos
creo, hubiese tenido dones naturales, era muy
natural.
-
E.
Coria:
en nuestro primer encuentro con usted yo le pregunté:
“¿delante de la mano del hombre, ve la mano de
Dios?
-
Dr.
Pastorino:
Bueno, aquí vamos a discrepar un poco, todo el
mundo lo sabe soy agnóstico, es decir, no tengo
religión, creo en un gran misterio, que no puedo
llegar a concebirlo, esto poco me ha convencido, las
explicaciones que me han dado.
-
E.
Coria:
Las mismas son plasmáticas ¿no?
-
Dr.
Pastorino:
Ninguna me ha convencido, y por el otro lado no he
sido capaz de hacerme una imagen, una idea de ese
misterio que… creo que nunca vamos a llegar a
conocerlo.
-
E.
Coria:
Me está sorprendiendo, porque cuando ya a usted lo
ví en su casa, me mostró un mundo maravilloso de
naturaleza.
-
Dr.
Pastorino:
Sí.
-
E.
Coria:
Y no es común encontrar en un consultorio médico,
en un cirujano ortodoxo, este paisaje, este bosque,
este colorido, realmente me sorprende.
-
Dr.
Pastorino:
Bueno, por eso digo, si hay algo y, sin conocerlo
todo, estamos en contacto, cuando nos ponemos a
mirar toda esa vegetación, estas flores, los
animales, en fin, todo lo que la naturaleza nos
proporciona, ahí siento contacto con algo que
desconozco, que vuelvo a repetir, nadie a llegado a
explicarlo.
-
E.
Coria:
Bueno, dos cosas, se están acumulando las
inquietudes, y se van acumulando los misterios,
hablamos de Dios, usted dijo que es agnóstico ,
hablamos de la naturaleza, absolutamente está
convencido de que es maravillosa la naturaleza, y
que va a explicar lo del Doctor porque no quiso a mi
aplicar la palabra intuitivo, perceptivo sino un
hombre de conocimientos, usted, ¿empezó a aplicar
los conocimientos, o la percepción o la intuición
que se tiene cuando se trabaja con profesionales?
-
Dr.
Pastorino:
Bueno, la intuición es una elaboración
subconsciente, que nosotros creemos, ese es el análisis
de las cosas, de la cual no tenemos conciencia, el
otro aspecto sería el de los razonamientos, que uno
haría, digamos en voz alta, que el subconsciente
los hace, incluso nosotros, los percibamos y que, en
un momento dado, cuando se da la oportunidad, es que
podamos ser útiles, saltan a las mentes, son esas
ideas que uno dice se iluminó, no, no se iluminó,
yo creo que hay una elaboración del subconsciente,
ese otro mundo interior que tenemos, que tiene una
importancia extraordinaria, en la conducta que tiene
el hombre frente a los hechos del mundo, una
experiencia que nosotros seguramente no podríamos
escribir sobre eso, esa experiencia está guardada
en una especie de archivo del cual, a veces
nosotros, ni sabemos que existe.
-
E.
Coria:
Doctor, me habló de la luz interior, esa energía o
esa percepción de la cual usted habla, o ese
razonamiento que tiene que ver con la capacidad, con
el estudio, o esa luz que usted dice, sabe también,
hace referencia a Dios, para uno Dios, para otros la
Pachamama, para otros la naturaleza, pero digo: ¿Existe
el trabajo del médico facultativo, cirujano? ¿La
implementación de su energía personal? ¿Usted es
una persona que cree en el magnetismo y la irradiación
de la energía?
-
Dr.
Pastorino:
Son cosas que uno, lamentablemente, las ve
disgregadas en tantas opiniones, en tantos enfoques,
incluso utilizadas para otros fines, realmente es
una de las causas de mi descreimiento, de todas esas
cosas.
-
E.
Coria:
Yo lo que pasa, que estoy hablando con el Doctor,
Usted es una persona individual, pero usted es una
persona que irradia energía, esa es la idea ¿no?
-
Dr.
Pastorino:
La energía es inherente a todo, en mayor o en menor
grado, sin energía no hay vida, esto es así,
estamos impulsados por una energía que, vuelvo a
repetir, tal vez soy científico, creo que es por lo
menos en esa etapa, resultados de un funcionamiento
de mecanismos biológicos, mecanismos químicos, físicos
e incluso nuestros pensamiento, todos sabemos que
nuestros pensamientos son productos de una función
y una combinación de reacciones de tipo físico-químicos,
eso lo sabemos por las enfermedades, por el efecto
de las enfermedades, por la experiencia, la
experimentación, es decir, hay algo que
evidentemente armamos la energía y sus tratus,
donde se produce esa energía, lo
conocemos hasta por ahí nomás, todavía
falta mucho para que el hombre llegue a descubrir,
digamos, en la causa primera, de esa energía, que
eso es lo que pienso, que no está pensando, que es
lo que acerca la idea de Dios.
-
E.
Coria:
¿Acerca la idea de Dios?
-
Dr.
Pastorino:
Pero quien me puede delinear cómo es este proceso,
lo que yo pregunto, quien me dice sí, sí está
esto y el otro, como para que uno realmente pueda
tener la convicción de que es así.
-
E.
Coria:
Doctor, una preguntita: la medicina, la ciencia, ¿es
óptica?
-
Dr.
Pastorino:
Bueno, tiene aspectos donde la exactitud es
fundamental, sobre todo en la época de la tecnología,
la exactitud cae ya dentro del campo de los cálculos
matemáticos, en fin, que da la base, que sea exacta
en ese aspecto, en ciertos aspectos sigue habiendo,
lógicamente, muchos aspectos que en la medicina no
es así.
-
E.
Coria:
Doctor, usted sabe que en este programa han pasado Médicos
Cardiólogos y demás, uno de ellos el Doctor
Alejandro Jaspari, él decía que la fe es el nervio
fundamental para cualquier proceso de curación, ¿es
así?
-
Dr.
Pastorino:
Bueno, eso yo creo que el nervio motor, bueno hay
que ver, nervio es un término, todo el mundo sabe
que por ejemplo en cirugía, que un paciente que se
somete a una intervención, con miedo, con falta de
confianza, no el médico sino de la posibilidad, de
que vaya a curarse, bueno esos pacientes
habitualmente no evolucionan bien, y uno se
encuentra, por el contrario, con pacientes a veces
con problemas muy serios, muy graves, pero que
tienen un optimismo que asombra a veces, personas
que uno pone a veces la cara de preocupado y es el
paciente que lo tranquiliza a uno.
-
E.
Coria:
¡Qué cambio de actitud! ¿no?
-
Dr.
Pastorino:
Y estos pacientes suelen andar muy bien, es decir,
tiene, no sé si fe a sí mismo, en que su
organismo, en que su voluntad, puesta al servicio de
la curación van a ser mucho, agregado a lo que uno
le hace, ¿no?
-
E.
Coria:
Su fe es seguir viviendo del paciente.
-
Dr.
Pastorino:
Si su fe es Suquia viviendo, llamémosle fe, llamémosle
confianza, llamémosle no sé, es muy difícil hacer
una definición tan ajustada del término, ¿no?
-
E.
Coria:
¿La única versión, tomada con fe, reacciona en
forma distinto el organismo, o siempre el mismo
efecto, un medicamento tomado por tomar?
-
Dr.
Pastorino:
Bueno, es algo con respeto a medicamentos, no es mi
fuerte hablar de medicamentos por que soy cirujano,
los pocos medicamentos que recetamos los cirujanos
son los calmantes, los antibióticos.
-
E.
Coria:
Buenos, de eso hábleme, lo que pasa cuando como médico
trata de hacer el bien siempre y dar lo mejor a las
persona.
-
Dr.
Pastorino:
No en todas partes tenemos la colaboración de los
clínicos, que emigran, hoy día no se puede hacer
cirugía y clínica médica porque se ha distendido
tanto las especialidades de estas dos especialidades
que es imposible ahondarlas en la actividad de una
sola persona. Con respecto a medicamentos, pienso
que es importante también ver que el paciente que
toma un medicamento tenga fe, tenga confianza.
-
E.
Coria:
Yo no quiero que usted se ponga mal porque no sé
usar otra palabra que no sea fe, pero puede ser
tomado con amor ¿por qué no?
-
Dr.
Pastorino:
No, no. La fe la interpreto como una toma de posición
frente a una creencia, eso para mí sería la fe.
No, no la voy a desautorizar.
-
E.
Coria:
Lo que pasa que estamos hablando de una situación
determinada, algunos les duele la cabeza, o le duele
cualquier parte del organismo humano y usted, como
facultativo yo lo consulto, o voy a consultar a otro
médico, y el Dr. Médico Clínico, fuese quien
fuese, me dice… ¿porque le tomo confianza al Dr.?
-
Dr.
Pastorino:
Bueno, esos son los últimos, tiene muchos factores,
no se puede sintetizar, y un ejemplo no da para
todo, es verdad. Pero evidentemente el médico tiene
que hacer mucho en el sentido de infundir fe,
infundir confianza, optimismo. Desde otro aspecto de
la profesión, uno puede hacer una muy buena operación,
pero sino le agrega ese condimento tan importante
está pactando algo que a veces pueda ser que el
resultado sea satisfactorio.
-
E.
Coria:
Operación, ¿en cada operación está en juego la
vida?
-
Dr.
Pastorino:
Por supuesto, aún la más pequeña.
-
E.
Coria:
¿Cuándo ha sido una situación en donde como médico
usted dijo, después de operado este no se salva o
lo ha intuido?
-
Dr.
Pastorino:
Bueno, uno dentro de su razonamiento va tomando
destintas posiciones, son respecto a las
posibilidades que tiene un paciente, desde ya hay
pacientes que por todo lo presentan desde el punto
de vista de decir los síntomas, estudios
complementarios y demás, son pacientes que no
tienen ninguna posibilidad, eso ocurre desde ya
mucha veces, sino diríamos que no existe la muerte.
-
E.
Coria:
Sí, pero la pregunta mía, quizás no esté tan
relacionada, no a los estudios previos, porque
muchas veces las operaciones, con mínimo estudio,
por ser por accidentes, por algo determinado, donde
no hay posibilidades de hacer muchos estudios.
-
Dr.
Pastorino:
Hay circunstancias que son segundos la vida del
paciente.
-
E.
Coria:
Bueno, ahí es donde yo digo, su capacidad de médico,
sus conocimientos le dicen ese algo interior, bueno,
esto sí va a andar bien.
-
Dr.
Pastorino:
Bueno, las medidas, lógicamente, que a pesar de las
estrecheces del tiempo, uno va tomando conocimiento
de lo que presenta el paciente y al mismo tiempo de
lo que está haciendo para resolver el problema,
desde ya, no, que hay un sexto sentido, dentro hay
un mecanismo que le va diciendo de alguna manera,
que lo que se hace va a ser positivo o no, desde el
punto de vista desde que cuando más experiencia se
tiene más, lógicamente, uno tiene confianza, sin
que el problema pueda solucionarse por lo que ha
visto.
-
E.
Coria:
Doctor, bueno, experiencias de vida, hablamos de
Dios, hablamos de fe.
-
Dr.
Pastorino:
Con respecto a esto, que mi credulidad, con respeto,
no bajo ningún punto de vista significa falta de
respeto, por suerte tengo muchos amigos y diría que
la mayor parte de mis amigos y gente conocida, es
gente creyente y con sus practicantes, a la que
respeto profundamente y bajo ningún punto de vista
a afectado nuestra relación, tal es así, vuelvo a
repetir, es una posición muy personal, muy íntima.
A mis amigos les digo simplemente que no me
convencen.
-
E.
Coria:
Bueno, le decía que hablamos de Dios, de sanación,
de curación. La palabra curar, que usted la enseñó,
digo, ¿existen los curanderos?
-
Dr.
Pastorino:
Bueno, cuando hablamos de este tema hay que
acordarse de una película, creo que era de Mario
Sofichs, es un curandero, donde está en un pueblito
ejerciendo como curandero hasta que un día lo
denuncian y, cuando lo van a detener, él saca el título
de médico, es decir, él vino de la ciencia, vino
de la facultad, de la universidad, de un pueblito,
que no recuerdo cual era, pero en fin, pueblito,
aldea, y se encontró con una subcultura, una
subcultura en la que él no podía modificar las
cosas bajo ningún punto de vista, decir de golpe,
llevar a esa gente a que había otra medicina,
justamente, bajo la influencia de los brujos y después
curandero tantos años, pero la cosa muy arraigada,
entonces él tenía el disfraz de curandero pero
trataba de alguna manera de aplicar el conocimiento
que había adquirido en la facultad, bueno yo pienso
que él pone de relieve esa zona intermedia que hay
justamente entre el curanderismo y la medicina científica,
es decir, hay algo que no se puede desarraigar.
-
E.
Coria: Cada
cultura ya tiene su medicina.
-
Dr.
Pastorino: Claro,
porque evidente creo que el éxito del curanderismo
se basa sobre todo en eso que hablamos recién. El
derecho de que esta gente sabe tocar desde el punto
de vista espiritual, ¿no es cierto?, en ciertos
resortes que hacen a la curación, a la salud, en
algunos casos. Lamentablemente yo he tenido que
atender en tantos casos que han estado en manos de
curanderos, que llegan en un estado extremo, donde
casi se llega a la muerte. Pero reconozco, también,
conozco muchos casos de gente que ha tenido
problemas y se ha curado, por supuesto que no
problemas clínicos, no quirúrgicos, por problemas
clínicos psicosomáticos, en estos casos, en estas
situaciones, en el que un trastorno emocional se
fija, se transmite al resto del organismo físico, a
la parte física y provoca una sintomatología que
en el conjunto configura el aspecto de una
enfermedad que muchas veces no lo es, es simplemente
un trastorno funcional, digamos así, que no tiene
base orgánica.
-
E.
Coria:
En el lenguaje popular, Doctor, se utiliza la
palabra daño, brujería, embrujo y envidia.
-
Dr.
Pastorino:
Esas cosas, lógicamente, no fueron creadas ahora,
viene de las costumbres domésticas, como la forma
de comer, la forma de vestir, ya es una cultura.
-
E.
Coria:
¿Y la culebrilla? Yo sé que la medicina ortodoxa
tiene su terminología para explicar esta cuestión,
pero hay muchas personas que se acercan a mi
consultorio preguntándome, sin duda, que me han
dicho que tenían la culebrilla o que fulano de tal
tuvo la culebrilla y se la curó fulano de tal con
un fuentón, otro con la tinta china… ¿Qué pasa
con todo eso?
-
Dr.
Pastorino:
La culebrilla tiene una evolución muy caprichosa,
yo he visto culebrillas que no se curan con nada, ni
con curanderos, incluso algunos médicos lo han
mandado a curanderos, ¿no es cierto?, y lo han
buscado, desde ya, y otras culebrillas que uno le
hace de todo y se curan de buenas a primeras.
-
E.
Coria:
Pero explíqueme ¿qué es la culebrilla para el
Doctor?
-
Dr.
Pastorino:
Es una enfermedad que tiene una base neurológica no
central sino periférica por eso se desarrolla en el
trayecto de los nervios intercostales generalmente.
Le quiero aclarar una cosa, no quiero cosas que son
polémicas y en las que yo no ando, el trato era que
íbamos a hablar de experiencias de vida, para la
gente joven, que busca, lógicamente, para el
futuro, esto no va para este fin, no es mi fuerte,
no es mi intención entrar en un terreno de este
tipo, que no es para que yo pueda opinar.
-
E.
Coria:
Pero sí puede opinar ¿sabe porqué? Porque usted
tiene toda la experiencia.
-
Dr.
Pastorino:
No, no, no. La experiencia en cirugía, experiencia
de tipo cultural, experiencia de tipo social, a mí
me interesa, si hubiéramos hablado de lo social…
-
E.
Coria:
Pero si le interesa lo social lo podemos hablar
ahora.
-
Dr.
Pastorino:
Pero vuelvo a repetirle, no, no me meto, no quiero,
en estos temas, se da cuenta, tengo mis grandes
dudas, así también como mi gran respeto para los
que opinan otra cosa, pero no quiero publicitarlas,
porque no soy quien para, realmente, ponerme así en
forma pública a opinar en cosas que pueden ofender,
pueden molestar a gente que, no es la intención
bajo ningún punto de vista.
-
E.
Coria:
Yo en mi programa
, si hay algo que no acepto es la intolerancia.
-
Dr.
Pastorino:
¿Qué cosa?
-
E.
Coria:
La intolerancia. Lo que tiene que haber es absoluto
respeto por todo y para todo.
-
Dr.
Pastorino:
Lógico. Por eso lo aclaro.
-
E.
Coria:
Por eso, usted no se haga ningún problema. Vamos a
hablar de lo cultural, que a usted le interesa.
Naturalmente que hay impresionante cantidad de jóvenes
que quieren estudiar medicina, hablamos que la
aparatología lo aleja al hombre del contacto con el
hombre, que hay una trasformación de la medicina y
que, sin ninguna duda, hay muchos jóvenes que
estudian medicina por estudiar. Estamos en un país
en transformación, en donde veo que el estudio va a
ser la base de toda transformación cultural.
Entonces hábleme de estos temas que a usted le
interesa, que es cultura, para mí todo es cultura,
el curanderismo es cultura, hablar de mitos y
leyendas es cultura…
-
Dr.
Pastorino:
Por supuesto que es cultura, todo.
-
E.
Coria:
Para mí es cultura. Ahora lo que a usted le
interesa, el mensaje que le pueda dar a la juventud,
de su experiencia de vida, o ¿qué le quisiera
decir usted a los jóvenes?
-
Dr.
Pastorino:
Bueno, parte de lo que hemos conversado, está
marcando algo que es, en cierta medida, preocupante
para el futuro, acerca de la medicina, que es la
tecnificación, la tecnificación de todo, como si a
un paciente se lo disgregara en un montón de
partes, una parte la va a estudiar la tomografía,
la otra parte la va a estudiar una técnica del
laboratorio, la otra parte la va a estudiar… es
decir, como si fuera algo que se pudiera desarmar
tan fácilmente y se va perdiendo la unidad del
paciente, porque el paciente es una persona.
-
E.
Coria:
¿Sé va perdiendo o se va a recuperar en algún
momento?
-
Dr.
Pastorino:
Bueno, hay que pretender ese contacto de una persona
con otra persona, ese intercambio humano, que se
vuelva a recuperar, que el médico no termine siendo
aquel señor que está detrás de un escritorio, que
la mayoría de las veces ni toca ni revisa al
paciente, después de un breve interrogatorio usted
puede hacer un pedido de estudio, un pedido tras
otro pedido, y después el paciente viene… con
semejante duda de la tecnología, generalmente, un
buen diagnóstico, pero no perder el contacto
personal.
-
E.
Coria:
Pasa por la rutina integradora.
-
Dr.
Pastorino:
Exactamente. El paciente termina siendo un amigo,
termina siendo una persona por la cual se tiene
interés humano, y el paciente, a su vez, ve en el médico
una persona que realmente tiene la verdadera intención
de ayudarle. Lamentablemente esta disgregación del
estudio del paciente va llevando a esa posibilidad,
pero si hasta hace poco hemos visto operaciones
hechas con robots. Eso ya es…
-
E.
Coria:
Ya es el colmo.
-
Dr.
Pastorino:
¡Ja! Yo no lo puedo creer, ¡operaciones hechas por
robots! No podemos llegar a eso, somos humanos, la
parte emotiva, la parte sensible que tenemos no la
podemos eliminar de esa manera.
-
E.
Coria:
Yo sé de muchísimos médicos, Doctor, que están
hablando, así como hay gente también,
naturalmente, que busca imperfeccionarlos a ustedes,
individualizarlos para determinadas partes del
cuerpo y especializar para cada parte del cuerpo,
porque hay un médico traumatólogo, un médico
psiquiatra, otro psicólogo… Bueno, hay muchísimos
otros profesionales que quieren una medicina
integradora ¿no?
-
Dr.
Pastorino:
Tiene que re-especializarse, es tan enorme el campo
del estudio de la medicina que pretender que una
persona pueda unificar todo ese conocimiento es
imposible, pero hay una tendencia a volver al médico
de familia, es decir, ese médico que si bien no
tiene una especialidad estricta, pero coordina, toma
el conocimiento general del problema del paciente y
lo orienta hacia las especialidades que tiene que
acudir el paciente para un diagnóstico.
Eso, creo, es importante, porque hay un
contacto humano explícito, en el sentido de que hay
una persona a la cual se le tiene confianza, porque
es difícil tener tanta confianza en tantas cosas,
en aparatos, y que a veces el tratamiento del
paciente, no digo es inhumano, pero sí indiferente.
El paciente necesita ciertos signos, ciertas
muestras de afecto, de confianza.
-
E.
Coria:
El viejo médico de cabecera.
-
Dr.
Pastorino:
Claro, el viejo médico, ese médico de cabecera,
creo yo que era el mejor psicólogo que podía tener
un paciente, porque es el médico que conocía de
chico, a lo mejor, al paciente, que había atendido
toda la vida a la familia, que conocía los
problemas de la familia, y no hay que olvidarse que
el médico se transforma a veces en un confesor, no
porque le pida el padre, pero cuántas veces el
paciente viene y se descarga de sus otros problemas
contándoselo al médico. Vuelvo a repetir, el médico
de cabecera es un elemento que tiene que
recomponerse, volver a ser capaz de orientar
sabiamente hacia dónde tiene que ir el paciente
para solucionar su problema.
-
E.
Coria:
Doctor, bueno, es el mundo en que entramos, el
hombre, la tecnología, o sea la lucha por
modificar determinadas situaciones y también la
desesperada búsqueda del hombre por solucionar
muchas de las enfermedades que hasta ahora no tienen
cura, ¿verdad? ¿qué se viene para el futuro de
acuerdo a lo que usted presiente?
-
Dr.
Pastorino:
Bueno, mi opinión personal es que todo este diluvio
de información que hay con respecto al cáncer, mi
síntesis, mi convicción, ahí está el factor
convicción, estoy convencido que el problema del cáncer,
en su mayor parte está originado en el desastre que
ha hecho el hombre por la naturaleza, la forma de
vivir antinatural del hombre, toda esa transformación
de alimentación… que en gran parte tiene origen
comercial, no nos extrañemos, cuando veo todos esos
productos que se largan al mercado pienso que se le
da a los chicos, esas golosinas que se le da a los
chicos, a los padres le parece que llevarle un montón
de golosinas a los chicos es hacerles el mejor
favor. Pienso que, por otro lado, no quiero ponerme
en contra de los Chef, pero esas preparaciones
gastronómicas con todas esas mezclas y condimentos
para darles un gusto, simplemente por el placer y
darle sabor a las comidas, creo que ahí está, en
parte, el problema del cáncer. El organismo es algo
que es perfecto, la verdad quien ha estudiado muchos
años en anatomía… realmente es increíble la
perfección del organismo humano, y nosotros nos
empeñamos en desarreglarlo, en alterarlo, porque
las cosas que estamos haciendo es ir en contra de la
naturaleza, y la naturaleza recobra esa alteración,
la cobra en muchas de las enfermedades que ya
sabemos, por ejemplo, la relación de fumar y el cáncer
de pulmón, y tantas otras cosas, y cuando más, las
enfermedades psíquicas, las enfermedades psiquiátricas,
la alteración de todas las formas naturales en que
deberíamos vivir es totalmente responsable de todo
eso. Por eso es que yo amo tanto la naturaleza,
porque en la naturaleza encuentro ciencia,
encuentro, en última instancia, mis convicciones,
encuentro arte. Muchas veces queremos imitar con el
arte a la naturaleza y no lo logramos.
-
E.
Coria:
Es imposible.
-
Dr.
Pastorino:
Bueno, entonces, quién está detrás de ella, eso
me interesa mucho, eso es lo que no llego a
concebir.
-
E.
Coria:
Siga con ese tema que me interesa mucho, la
alimentación, los hábitos sedentarios quizás, ¿qué
otra cosa podríamos decir con respecto a las
enfermedades que no tienen cura? ¿Cáncer y que
otras enfermedades hoy no tienen cura?
-
Dr.
Pastorino:
Bueno, las neurosiquiátricas, hay muchas de ellas
que, evidentemente, es imposible de revertir.
Pero hay una relación con la parte de
trastornos de tipo emocionales. En fin, no es tan
simple para sintetizar en una charla corta como
esta, pero evidentemente, insisto, el cambio de hábito,
yo he visto a la gente que se ha criado en otra época,
aunque ya había mucha alteración, pero se hacía
vida sana, vida al aire libre, alimentación
natural, sencilla, simple, que han llegado a edades
avanzadas, con una salud increíble, con una
resistencia a enfermedades increíble, pero últimamente
uno ve que ese estado de salud ha ido
desapareciendo.
-
E.
Coria:
O sea, el promedio de vida ha ido cambiando.
-
Dr.
Pastorino:
Con toda intervención de la medicina se puede
lograr una longevidad, pero condicionada a
tratamientos médicos, en fin, esas personas que
llegan espontáneamente a una edad muy avanzada y
bien, eso es producto de una vida ordenada, una vida
sana, que se hacía en otra época, cuando se estaba
formando, creciendo, adaptando, eso es muy
importante.
-
E.
Coria:
Doctor, este avance de la ciencia, todos los
medicamentos médicos, nuevas experiencias, se
lanzan medicamentos nuevos, y se lucha mucho contra
las enfermedades infeccionas, es un tema ¿no?
-
Dr.
Pastorino:
Ese es otro problema, yo explicaba en la otra
entrevista que, cuando venía como practicante al
hospital y después ya como médico, te estoy
hablando de hace más de 50 años, veíamos llegar
al hospital heridos, era muy común las
acuchilladas, las peleas con cuchillos, con los
intestinos afuera, sucios con tierra… y no había
todavía antibióticos, estaba por llegar la
Penicilina, y se lavaba con unas soluciones
especiales, supuraba y andaban bien. Después vino
la Penicilina, yo estaba en el hospital cuando se
aplicó la primera Penicilina en una peritonitis, y
creo que después se abusó de eso, se da antibiótico
por cualquier cosa, hay un resfrío, donde el antibiótico
no tiene nada que hacer, y se le da antibiótico, no
siendo porque el médico crea le va a hacer bien
sino porque el paciente quiere que le de antibiótico
y tiene el médico que decirle “váyase al
diablo” ó hacerle una receta de antibiótico, y
eso a provocado, digamos, el síndrome del niño
bien, es como el niño bien que se le soluciona
todos los problemas, que no tiene calle, y después
cuando es grande no sabe qué rumbo tomar y está
propenso a hacer algo de lo más aberrante. Es
decir, hemos acostumbrado al organismo a
sobreprotegerlo, las vacunas sí son racionales,
porque es un mecanismo natural, pero el antibiótico
no, se tiene que emplear estrictamente en lo que esté
indicado, no se puede dar así al voleo, porque las
consecuencias son estas, disminuye la inmunidad,
disminuye la protección natural que tiene el
organismo contra las infecciones que le dio la
naturaleza. Otro, en cierta medida, para abonar con
lo gastronómico. Nos alimentamos, creemos, muy
bien, todos muy gordos, pero nos estamos
deteriorando tremendamente con atentar contra los
principios naturales.
-
E.
Coria:
Con agredir nuestras propias defensas.
-
Dr.
Pastorino:
Justamente, es decir, a desacostumbrar al organismo
a defenderse a usar las armas que tiene, no mandarle
a alguien débil a defenderse, el organismo tiene
sus armas, pero estas armas tiene que tener cierto
entrenamiento, justamente es el principio de la
vacuna, uno de los grandes progresos que tiene la
medicina es la vacuna, provocar infecciones
atenuadas, que es como hacer una operación militar,
una vacuna adecuada hace que el organismo recuerde
que tiene que estar presente, alerta, frente a tal
germen, a tal enfermedad infecciosa, ¿no?
-
E.
Coria:
Doctor, usted me habló del avance de la ciencia, de
los cambios, las transformaciones, me habló del cáncer,
de algunas enfermedades infecciosas… El tema ese
del cáncer me dejó preocupado, en la vida, hoy por
hoy, la violencia podría generar el cáncer.
-
Dr.
Pastorino:
Todo lo que altere, de alguna manera, la normal, la
natural forma de vivir son agresiones, físicamente
o espiritualmente, son agresiones que de alguna
manera altera ese maravilloso equilibrio que tiene
el funcionamiento del organismo. Eso lógicamente,
de forma repentina o de forma permanente, trae sus
consecuencias, ya sea de enfermedades de otro tipo o
cáncer.
-
E.
Coria:
En su opinión personal, ¿Qué es lo que piensa, se
va a curar, hay posibilidades?
-
Dr.
Pastorino:
Bueno, en eso yo tengo mis dudas con respecto a la
aparición del Sida, todos sabemos que hay mentes
diabólicas en el mundo que buscan, como en las
historietas que leíamos de chicos, el emperador que
busca el dominio del mundo, efectivamente existe y
lo estamos viendo ahora, lo estamos viendo. Que
evidentemente hay gente que quiere tener al mundo en
sus manos. Así como en un momento dado se consiguió
la bomba neutrónica, esa que mataba todo pero no
destruía las cosas materiales, ¿no? Bueno, yo
tengo mis dudas si esto no apareció por un escape
de un laboratorio, ¡qué casualidad en África! ¡Justo
donde van a hacer las experiencias!, ó un escape,
una filtración de algún laboratorio donde se
preparan esas armas terribles, esas que buscan en
nosotros, que no las encuentra pero ellos la tienen,
estos señores. ¡¿Qué casualidad, no?! En la
casta social que más posibilidades de contagiarse
de esta enfermedad, es la casta de los indigentes,
de los pobres ¿no? El de mayores recursos tiene
todos los medios para estar para estar a salvo,
tiene los medios de diagnóstico para hacerlas
profundamente, tiene una serie de recursos, como
profilácticos, como… y todo queda como pasa en África…
en las zonas africanas con esta enfermedad porque
nadie los ayuda a prevenir ni nada de eso, en fin.
-
E.
Coria:
Es delicado, es delicado para el futuro de la
humanidad también.
-
Dr.
Pastorino:
Hay un problema con la superpoblación, no nos
olvidemos que el mundo es como si estuviéramos
dentro de una habitación y va reproduciéndose la
gente y no creo que lleguemos a tener una ciudad satélite
en el espacio, el mundo es como es y tiene un límite
de capacidad que en algún momento se va a llenar y,
lógicamente hay un montón de problemas que se van
a multiplicar.
-
E.
Coria:
Habló recién del espacio. ¿cree que hay vida en
el espacio?
-
Dr.
Pastorino:
Entramos un poco en la idea… lo que polemizamos al
principio.
-
E.
Coria:
Pero estamos hablando de experiencia de vida,
Doctor, cuénteme lo que piensa.
-
Dr.
Pastorino:
Es el otro misterio, el Ovni, ¿no? Es el otro
misterio, yo no tengo conocimientos de astrofísica
ni nada de eso, pero evidentemente veo que, los que
están en eso, en última instancia, antigenéricamente
tienen la mismas dudas que yo.
-
E.
Coria:
Busca en otro lado lo que no encuentra acá.
-
Dr.
Pastorino:
No opino. Un cuento, de cuando murió Cortázar,
cuando hablaba con Cortázar que en alguna parte del
mar, o de lo que fuera, que sí había otra orilla,
¿no? Que había otra orilla. Él había cruzado un
río que tenía otra orilla… Bueno, es decir, son
cosas que hay que ponerse a polemizar, así
simplemente, son una meta, síntesis de algunos
elementos, de discusión y demás, son muy difíciles
de conjeturar.
-
E.
Coria:
Bueno Doctor, entonces el tema de si hay otro
planeta o no, lo dejamos.
-
Dr.
Pastorino:
¿Podemos interrumpir un ratito, puede ser?
-
E.
Coria:
Sí, cómo no.
-
E.
Coria: Bueno,
muy bien, terminé diciendo el tema de los planetas,
el tema de la lucha. Gracias Doctor, gracias por el
café, gracias por la atención, gracias por
escucharme… Estoy muy contento por escucharlo y
darme esta experiencia, y hacerme todas esas
reflexiones. Hablamos del Sida… ¿y el Évola?
-
Dr.
Pastorino:
Justamente, creo que el Évola es la infección más
terrible que hay en este momento, pero ahí sí,
porque creo que no era posible, en el resto del
planeta, llegar a contenerla, y se hizo un trabajo
de contención del foco muy importante.
-
E.
Coria:
Doctor, me comentaba fuera de micrófono el tema del
alcohol, del tabaco, quisiera que me hablara de
esto.
-
Dr.
Pastorino:
Esto lleva a un concepto en general, creo que hay
dos tipos de medicina, una que se rige con el
principio que dice “mejor curar que prevenir”,
en cierto modo, lo que estábamos hablando, me
parece natural esto, de la forma de vivir, y la otra
medicina que es la de reparar los daños hechos por
enfermedades cuando no se han podido contener o han
aparecido espontáneamente, que significa, prácticamente,
el grueso de la medicina que se está haciendo en
este momento. La medicina preventiva ha sido el
esfuerzo ligado al enfoque sanitario de los países
tipo socialistas, por ejemplo la Unión Soviética,
no nos olvidemos que la Unión Soviética fue la que
permitió, en cierta medida, la experimentación de
la vacuna y todo lo que era vacuna era bienvenido
entre ellos, lo mismo los países nórdicos
europeos, Noruega, Suecia, en fin, una medicina que
trata, de alguna manera de prevenir las
enfermedades. Medicina preventiva que requiere
planes muy bien organizados, muy bien armados, que
no siempre se cumplen en esta parte del mundo. Y la
otra parte, que es reparar los daños hechos ó los
daños que aparecen o nos provoquen las lesiones
naturales, como es el caso de las cardiopatías congénitas.
El campo de los chicos que nacen con deformaciones
congénitas, que tienen origen también, cuando se
llegue a estudiar el origen primitivo de porqué se
forma esta cardiopatía se va a lograr también
evitarlas. Bueno, yo quería recuadrar, que me tocó
vivir, la época de la aparición de la cirugía
cardiovascular, llegué a estar con el profesor
Albanese en el momento en que todavía se hacía la
cirugía de corazón sin el corazón-pulmón
artificial, es decir, ese aparato que permite, en un
momento dado, excluir al corazón, mantener la
circulación como si estuviese el corazón dentro
del organismo para permitir trabajar directamente
sobre el corazón, para abrirlo sin ningún
problema. En el momento en que llegué todavía se
operaba el corazón, en algunas partes, ahora prácticamente
se puede operar todo y cuando no hay posibilidad de
una operación sobre el corazón del paciente se
hace el trasplante, es decir que hemos llegado a una
perfección de la técnica extraordinaria en ese
aspecto. En aquélla época en las operaciones del
corazón se hacía un cortocircuito entre una vena
pulmonar y una arteria de la base del cuello, en
fin, un exponente de ingenio humano extraordinario,
cómo se hacía, creando otro defecto solucionaba y
aliviaba el defecto que presentaba el paciente, eso
se hacía con el equipo habitual, es decir:
cirujano, dos ayudantes, instrumentadotas a veces de
ayudante, nada que ver hoy día cuando uno ve que
hay 20 ó 25 médicos alrededor de una operación,
cada uno tiene una misión especial, es la única
forma de poder hacer un trasplante cardíaco o una
operación compleja dentro del corazón. Me tocó
vivir esa época como ayudante del Doctor Albanese y
ví llegar, porque estuve en Brasil, justamente,
viendo los primeros aparatos de circulación
acuatoria, recuerdo que el Doctor Albanese me becó
en San Pablo, en el Cerrillo el Doctor Philiposi que
estaba, en ese momento, experimentando, preparando
las circulaciones acuatorias.
-
E.
Coria:
Toda una revolución.
-
Dr.
Pastorino:
Se armó una revolución, cambiaba todo totalmente
en una vuelta de página. Bueno, tomé todos los
apuntes, todo para… Pero hay que reconocer al
Profesor Albanese, que hoy tiene 98 años y está
dando clase todavía de Anatomía, era de una
personalidad muy fuerte.
-
E.
Coria:
¿Argentino?
-
Dr.
Pastorino:
No, Italiano, nacido en Las Calandrias.
-
E.
Coria:
¿Vive acá en la Argentina, en el país?
-
Dr.
Pastorino:
Sí, sí, sí. Vino de chico al país. Tenía ese
espíritu que tenemos, lamentablemente, los latinos,
el orgullo personal y el lo tenía con toda la
justicia porque realmente creo que Albanese ha sido
un verdadero genio desperdiciado por esta maldita
costumbre que tenemos los argentinos de excluir
gente por envidia, por celos… Creo que era, y es,
porque todavía está trabajando, un verdadero
genio. Lo he visto resolver problemas increíbles.
-
E.
Coria:
Vale este homenaje, entonces.
-
Dr.
Pastorino:
Sí, creo que no mereció que se lo olvidara tantas
veces.
-
E.
Coria:
Doctor, perdone que lo interrumpa, ¿no le hace
recordar al Doctor Favaloro?
-
Dr.
Pastorino:
Sí, Favaloro en este aspecto ha estado en el mismo
nivel. Ha habido figuras grandísimas en la cirugía.
-
E.
Coria:
¿Y el Doctor CHRISTIAAN
BARNARD
-
Dr.
Pastorino:
Ni quiero recordarlo porque Cristian Barnard no fue,
en la ética científica, correcto, en este aspecto
Cristian Barnard de Sudáfrica, no hay que
olvidarse, fue a ver qué hacían los
norteamericanos en el problema del trasplante, los
norteamericanos estaban experimentando en animales
la técnica del trasplante, este señor fue, tomó
todos los apuntes, todas las cosas… Estaba todo
listo en Estados Unidos para empezar con el hombre.
-
E.
Coria:
Con el ser humano.
-
Dr.
Pastorino:
Con el ser humano, nada más que allá las reglas de
ética profesional son muy estrictas en ese aspecto
y entonces no se largaban para hacerlo, y este señor
se vino a Sudáfrica, sobretodo con el problema del
dador, del dador de órganos, entonces uno tiene que
ser muy malicioso, lamentablemente, para pensar que
en Sudáfrica no era difícil conseguir un corazón
de un negrito vigoroso perdido en la selva y que iba
a hacer un muy buen negocio, porque si el problema
grande era conseguir dadores en Estados Unidos,
ellos no lo tenían, por supuesto el señor
millonario que necesitaba un trasplante se iba a ir
a Sudáfrica.
-
E.
Coria:
Fue el primero que difundió la operación, el
primero que hizo la operación.
-
Dr.
Pastorino:
Sí, fue el primero. De esta forma, porque fue nada
más que un aventurero que atropelló todas las
reglas y lógicamente….
-
E.
Coria:
Es fuerte lo que está diciendo.
-
Dr.
Pastorino:
Sí, es fuerte, lo digo sin un tipo de… Creo que
este tipo de gente de Estados Unidos, lo podemos
criticar en muchas cosas, pero tiene un sector de la
población que es realmente valorable, y entre ella
la gente que trabaja en la parte científica.
-
E.
Coria:
Hábleme de la posibilidad de descubrir el Genoma
Humano.
-
Dr.
Pastorino:
Bueno, es otra cosa que…
-
E.
Coria:
Me gustaría que me de su opinión.
-
Dr.
Pastorino:
Yo creo que en este momento, justamente, se está
formando opinión en la gente que está en este
problema, evidentemente va a traer un conocimiento
mucho más profundo de muchas enfermedades, en fin,
pero también aquí hay un aspecto que es el de la
ética científica, hacia qué lado, hacia qué
horizonte se llevan esos conocimientos, con qué
propósitos, con qué fundamento, ¡ojo!, no vamos a
terminar con energía atómica que es para darle a
la humanidad la posibilidad de proveerse de energía
para cosas positivas y también haciendo un arma de
destrucción, Hiroshima, Nagasaki, no nos tenemos
que olvidar.
-
E.
Coria:
Doctor, hablamos de todo un poquito, y ya estamos
terminando la nota, pero quiero que me hable del
tema del donante, porque ya hablamos,
lamentablemente, de CHISTIAN BAANARD de lo que hizo
en Sudáfrica. Este tema de los donantes, ¿está
bien donar órganos, hace bien a la humanidad, salva
vidas? Y la otra pregunta es, al donar un corazón,
por ejemplo, la persona ¿modifica sus actitudes en
base a ese corazón nuevo?
-
Dr.
Pastorino:
Al donar es un cadáver, ¿no es cierto?, desde ya.
-
E.
Coria:
Usted sabe que leí un artículo que una persona
operada, trasplantada de corazón, con el tiempo el
trasplantado fue adquiriendo hábitos del dueño del
corazón de ese corazón que él tiene, ¿puede ser?
-
Dr.
Pastorino:
No tengo ninguna experiencia.
-
E.
Coria:
¿Pero podrá ser?
-
Dr.
Pastorino:
No, no puedo decir… Pero quiero decir una cosa,
lamentablemente, así como los medios son, tendría
que ser un factor un vector de educación, de
verdadera educación, de educación racional,
educación honesta, es también un vector de lo que
a cada uno de aquello que le ocurre, el chisme, las
ideas raras, las cosas que… en fin, que se dicen,
que se publican y se difunden. La gente que no está
prevenida en ese aspecto va adquiriendo creencias,
conocimientos, que no son conocimientos, no son
conocimientos, son mentiras, pero la incorpora, y
esto es tremendamente dañino para cuando queremos
hablar de la cultura en general. Hay gente que habla
de cosas que uno las mira, se asombra, ¿de dónde
sacó? Lo sacó de un artículo, viendo televisión…
Hay posibilidades de que todo el mundo tenga
mecanismos normales de razonamiento, esa incorporación
a sus conocimientos, de cosas falsas, de cosas
intencionadamente falsas muchas veces, creo que es
un problema tremendo. Esta distorsión de la educación
general que tenemos, que tiene tantos polos, viene
desde ese factor ¿no?
-
E.
Coria:
Doctor, le quería preguntar con respecto a,
(hablamos de tantas cosas lindas ¿no?), del
conocimiento humano, del trasplante del corazón, de
un pulmón, de un riñón, de tantas otras cosas, ¿qué
pasa con la mente humana?
-
Dr.
Pastorino:
Bueno, ahí ya entramos en un terreno que es tan
enorme como toda la distancia que hay entre el
hombre de la caverna y nosotros, esa distancia en el
tiempo es la distancia que hay entre las primeras
opiniones, a las cataratas de pensamientos y de
creencias que tenemos hoy día ¿no? Creo que de
cualquier manera hay muchísimos factores para que
esa mente sea agredida, esa mente no funcione,
muchas veces, adecuadamente, porque está
permanentemente salteada, digamos así, por
agresiones de todo tipo, incluso el trato de la
mente que es la parte física ¿no?
-
E.
Coria:
Yo me refería al potencial de la mente, a lo mejor
Usted me va a decir: “Coria, pregúnteselo a un
neurobiólogo”, porque eso es neurobiología, pero
quisiera que usted me de un mensaje para toda la
gente, para los médicos y para los no médicos,
para las personas que estén escuchando la radio y
quieran cambiar de actitud en la vida.
-
Dr.
Pastorino:
Bueno, volvemos, entonces a aquello que pienso que
la gran maestra de la vida es la naturaleza, insisto
en esto, creo que todo lo que se acerque a lo
natural, que tenga, de alguna manera, inspiración,
y lo que vemos qué hace la naturaleza alrededor
nuestro, todo eso es una manera de encontrar un
camino para saber vivir correctamente en este mundo.
Aquello que me decía de la Pachamama y de…
-
E.
Coria:
Perdóneme que lo interrumpa. Estando en La Quebrada
de Humahuaca con
Don Sisto Vázquez, que es un historiador, un
estudioso de la antropología y es un amante de
aquella región del país, él habla mucho de la
Pachamama.
-
Dr.
Pastorino:
Lo conozco, porque tengo referencia de un amigo mío
(Plácido Linares) que hace poco estuvo y,
justamente estuvimos aquí charlando de esto. Creo
que esta gente en forma rudimentaria, pero sabia, ha
captado el mensaje de la naturaleza. Todo ese
ceremonial en donde abren el pozo y le dan a la
tierra, agradecen, es decir que tienen conciencia
que lo poco que tienen se lo está dando la
naturaleza, que se los ha dado directamente desde el
momento en que
hemos empezado a vivir, no lo que vino después,
la elaboración de la naturaleza, a veces correcta y
la mayoría de las veces incorrecta. Directamente la
naturaleza le está dando la posibilidad de vivir y
dentro de esa vida tener los disfrutes, las
posibilidades de disfrutarla, dentro de sus límites,
por supuesto.
-
E.
Coria:
Bueno Doctor, muchas gracias por sus reflexiones,
estoy muy contento de haberlo conocido, de haber
participado de esta entrevista… Voy a volver por
otros temas porque usted es multifacético.
-
Dr.
Pastorino:
En 77 años que he vivido…
-
E.
Coria:
¡Ja, ja! Voy a volver por otros temas porque sé
que usted es multifacético, es escritor, es
analista, es un investigador de la vida… y estas
cosas me gustan. Muchísimas gracias.
-
Dr.
Pastorino:
Le agradezco que me de la oportunidad de decir lo
que pienso, no para imponérselo a nadie, desde ya,
no soy político ni nada de eso, en ese sentido
también soy un agnóstico, pero sí pienso que
muchas cosas tienen algo de reflexión y puede ser
útil a mucha gente joven, sobretodo a gente joven
que está buscando su camino. Recuerdo que en mi época
no teníamos muchas personas que nos dieran guías y
la buscábamos en los libros, entre ellos José
Ingenieros. No me olvido de aquel libro, “El
Hombre Mediocre”, que siempre lo tengo a mano, que
para nosotros, para los jóvenes de aquella época
fue, realmente, encontrar una aurora, una aurora de
vida. Si logro de alguna manera ser útil se lo
agradezco que me haya servido en esta oportunidad.
-
E.
Coria:
Bueno amigos, hasta muy pronto, naturalmente, con
distintos profesionales que nos ayudan a vivir y
aprendemos a vivir de los conocimientos que ellos
nos puedan brindar. GRACIAS.
.
|