Buscar | Ver Intro | Chat
   "Web dedicada a las ciencias alternativas."
 »  [ Home ]
  Currículum
  Entrevistas
  Ayuda Mental a Distancia
  Galería de Fotos
  ¿Problemas?Consulte
  Mitos. Leyendas,
Creencias Populares
  Quirología
  Parapsicología
  Mancebo de la tierra
  Testimonios
  Reflexiones
  Misterio Animales Mutilados.   ....................
Fenomeno O.V.N.I
Archivo


Reflexiones PADRE AMADO AGUIRRE        

El que cree abdica del temor...
Meditaciones teológicas
Se dice frecuentemente una sentencia de la sabiduría romana: "humanum est errare" (es propio de los humanos errar) Y nadie se ofende por eso. Sin embargo si se quiere aplicar ese aforismo a nuestra Iglesia católica, vienen las consuetas objeciones: no, eso no se dice; hay que evitar el escándalo. Etcétera, etcétera. Entonces pareciera una virtud cristiana cubrir los errores y desaciertos de nuestra Iglesia, en nombre de Cristo. Los ejemplos abundan en la bimilenaria historia eclesiástica universal, y por ende también en nuestra patria. En especial, se trata siempre de ocultar, y si no se puede, de disculpar los errores y pecados y delitos sobre todo si provienen de la Jerarquía. Todo pacífica y religiosamente en nombre de Cristo. Sin embargo, seguimos aceptando la expresión de los romanos: es propio de los humanos el errar.
Detesto el prurito de buscar "la paja en el ojo ajeno y no ver la viga en el propio", como decía Jesús. Todos los excesos son malos. Procuraré entonces referirme solamente a algunos errores y /o delitos actuales de parte de nuestra Iglesia oficial, dejando el juicio último al que dijo: "Mío es el juicio... Yo soy la Luz, la Verdad y el Camino". Sin más preámbulos comienzo mi análisis de algunos errores manifiestos que pueden y deben ser reconocidos y expiados por exigirlo la doctrina evangélica y en especial las normas puntuales del Vaticano II.
1°) ¿Por qué se afirma tan rotundamente que el Papa tenga que ser el Obispo de Roma? El dato histórico del martirio de Pedro en Roma no es de por sí, sin la constancia de la manifestación de Cristo, argumento suficiente para inmovilizar en Roma la Sede necesaria del Papa. El mismo Vaticano no demuestra evangélica ni jurídicamente ser el mejor predicador del Evangelio de Cristo.
2°) Jesús instituyó el sacerdocio cuando la última cena pascual según los Evangelios. Y según ellos, Jesús estaba rodeado por sus discípulos, incluidos por lo tanto los apóstoles y las mujeres. Cuando realiza la "consagración del pan y del vino" les dice "a sus discípulos: "haced esto en mi memoria". Del texto evangélico no se puede inferir, como lo hace el Catecismo católico, que Jesús mandó a "los varones" a repetir indefinidamente el misterio de la eucaristía. Allí estaban, pari modo, las mujeres con María Magdalena, autorizados al llamado sacerdocio cristiano.
3°)En el mundo católico se difundió el llamado tercer misterio glorioso del rosario que afirma la Venida del Espíritu Santo sobre los Apóstoles y la Santísima Virgen. Así por siglos. Pero el texto de "Los Hechos de los Apóstoles" escrito por el evangelista Lucas, dice que eran más de 120 personas las que se reunían para esperar el prometido Espíritu Santo. Y nombra entre ellas a las mujeres que siempre acompañaban al Señor, María la madre de Jesús, María Magdalena y las demás mujeres. Y luego de la infusión del Espíritu sobre la magna concurrencia, el mismo Pedro señala que "ahora se cumplía la Profecía del derrame del Espíritu sobre varones y mujeres..."
4°) No se puede afirmar en teología que es "doctrina irreformable" la expuesta en la Encíclica Humanae Vitae por Pablo VI, condenando como "intrínsecamente inmoral" todo control de natalidad excepto el de los períodos infértiles de la esposa... Si no es dogma de fe , es reformable.
5°) No se puede sostener en abstracto la "superioridad" de la virginidad sobre el "sacramento" del matrimonio, independientemente de la voluntad libre de cada creyente. El privilegio será siempre a favor de la vida de gracia sobrenatural.
6°)No se puede sostener después del Vaticano II la fórmula expresa del Papa Bonifacio VIII: "Extra Ecclesiam non est salus" (fuera de la Iglesia (católica) no hay salvación. El Ecumenismo, no debe ser la búsqueda de que todos los cultos cristianos se "sometan al Pontífice de Roma", sino que todos los creyentes en Cristo se unan como hermanos en el amor a Cristo. "El amor, todo lo puede... y todo lo soporta..."
7°)Hay que modificar el Código de Derecho canónico y el Catecismo romano. Ambos no corresponden a las líneas amplias y misericordiosas del Vaticano II. Hay que suprimir tantos Preceptos de la Iglesia bajo pecados pasivos de condenación eterna... Por Dios! ¿Cómo se puede creer en una doctrina que determina condenaciones al Infierno eterno... aún a menores de edad... porque han faltado a misa algún domingo, o porque se han masturbado, o han usado métodos científicos para controlar la generación y salvar la vida y el matrimonio? ¿Qué pedagogos son capaces de sostener tantas aberraciones? ¡Únicamente los católicos!!!
8°) "El Espíritu sopla donde quiere" y no necesita la autorización de Roma para hacer milagros. Dios se manifiesta no sólo en los cultos evangélicos separados del catolicismo, sino también en cultos no cristianos. Cristo quiere que todos los hombres se salven, y no solamente los católicos. ¡Haya más amplitud y amor para toda la Humanidad, para los de "buena voluntad" según nuestros "códigos" y también para los de "mala voluntad" según nuestros "códigos". Dios tiene un solo código: la Cruz, su Sangre y su Amor!...
9°) Se debe reformar la doctrina del Concilio de Trento sobre el matrimonio de los bautizados. Después de la explícita afirmación del Vaticano II sobre la legítima competencia del poder civil sobre todo lo concurrente al bien común temporal de los súbditos, independientemente de la fe religiosa, habrá que dialogar pari modo para que se deroguen los cánones sobre la "competencia exclusiva" de la Iglesia sobre la validez del matrimonio de los súbditos... por ser bautizados (sic).
10°) También se deben derogar los llamados Tribunales canónicos para dictaminar sobre la viabilidad de declarar la nulidad del matrimonio religioso con opción a nuevas nupcias, independientemente y aún en contra de la ley matrimonial civil. Cada Obispo debería disponer por sí mismo o por selección de personal competente en la materia, para solucionar pastoralmente las separaciones definitivas dentro del problema "sobrenatural" de sus súbditos. Es irracional pretender "objetividad y pastoralidad" en Sentencias canónicas por personal que no tiene la vivencia de los problemas reales de la vida matrimonial... (Los jueces son célibes)
11°) Suprimir la prohibición del acceso a la Eucaristía a los esposos divorciados civiles que volvieron a casarse por el civil..., a no ser que se comprometan a vivir "como hermanos"...(SIC!)
Conclusión. La nueva Fiesta de la Iglesia después de Pascua de Resurrección, es la de "Jesús de la Misericordia". Regresemos todos los creyentes en Cristo, a la fuente evangélica de la Verdad, de la Misericordia y del Amor; porque Dios es AMOR o no es NADA.

Pbro. José Amado Aguirre. T. 03532-420619 padreaguirre@arnet.com.ar