» Cómo
trabaja el Parapsicólogo
Introducción
Más allá de la
necesidad del individuo de conocer y valorar la realidad
que lo circunda, también existe la necesidad adicional
de reconocerse y trascender en esa realidad.
Para
ello, mediante sentimientos, valores, conocimientos y
experiencias, el individuo aún en su visión parcial
genera un espacio reservado para encontrarse con los demás.
Las
ciencias básicas y las religiones han sido las
emergentes de este espacio, donde el individuo comenzó
a anidar la utopía de alcanzar y desarrollar el
conocimiento total. Sin embargo lo sabemos, aquel
espacio vacío que el conocimiento humano venía a
ocupar abría, a su vez, otros u otros claros oscuros
que ni la ortodoxia fisicalista ni el oscurantismo místico
podían desentrañar.
Desde
entonces, el individuo acepta su condición inacabada
como un destino irreversible, y tal vez, en ello, la vía
para derribar sus últimas resistencias a abandonar
"un mundo hecho a su medida". Allí,
donde no llega el conocimiento, llega la percepción. ¿Profecía?,
¿Clarividencia?, ¿Precognición?.
No
desconocemos el carácter milagroso endosado a estas
manifestaciones psicoquinésicas ni las acciones hieréticas
con que las "ciencias y religiones oficiales"
han resistido y en menor escala, siguen resistiendo,
estos comportamientos y fenómenos mentales.
Coria,
con su proverbial abundancia de recursos, nos introduce
desde un plano experimiental en una demostración
contundente y actual en ese espacio que aún permanece
vacío para muchos de nosotros, neófitos inhibidos y
llenos de sospechas ante la evidencia de fenómenos
innegables.
Coria,
nos invita y logra persuadirnos, en ampliar o cambiar el
marco referente para posibilitar la entrada del nuevo
fenómeno en el sistema universal de los conocimientos y
no como ha sucedido hasta ahora, negar sistemáticamente
y sin prueba contraria lo que es evidente.
Lic.Roberto Silvasabri
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