Un tema tabú para muchos católicos
Es
una opinión fundada en el Evangelio
"Dominus
flevit" (El Señor lloró...)
Existe
un lugar sagrado cerca de Jerusalén donde se recuerda el
llanto de Jesús sobre esa ciudad santa. Lo narra el
evangelista San Lucas así:
"Al acercarse y ver la ciudad, lloró por ella..."
(19, 41) El problema del
"llanto" público de Jesús, tiene un hondo
significado para conocer algo a ese
Jesús de Nazaret. Así y todo, seguirá siempre como el
"gran desconocido".
Ese
"Jesús", verdadero Hombre, tenía que
sensibilizarse
humanamente hasta las lágrimas. No era un recio
"estoico". También se manifestó
plenamente como un humano cuando instaban sus tormentos y su
vergonzante cruz .
"¡Padre, si fuera posible... que no tenga que beber este
cáliz!" El miedo, el
dolor, la cruz vergonzante lo hicieron llorar sangre! ¿Qué más
para probar que
era un hombre verdadero? Ya nada más... Sí, hay algo más y
muy significativo
aunque haya quedado oculto o marginado por diversas fútiles
razones. Su amor
sensible como varón perfecto, hacia la original inclinación
amorosa hacia la
mujer. Sí, Cristo demostró la atracción femenina con
delicadeza y profundidad.
Quien medita leyendo los momentos en que Jesús habla o se
refiere a la mujer,
notará esa inclinación natural y divina. Los pocos episodios
narrados por los
evangelistas, son suficientemente ilustrativos para distinguir
el amor sensible
, humano y divino hacia María Magdalena, su discípula
privilegiada, en el
difícil contexto de los varones apóstoles. Ella está
totalmente enamorada de ese
Maestro divino. Y lo va a seguir a pesar de las afrentas del
pueblo, de los
sacerdotes y de los soldados romanos hasta verlo morir, y
recibirlo, junto con
María
la Madre
sufriente, ya destrozado cadáver... Y será ella la
privilegiada
en verlo con sus ojos y su corazón femenino, ya convertido
post mortem en el
Cristo glorioso resucitado. Allí están los deliciosos
encuentros de los puros
amantes, fuera del tiempo y de la historia humana.
Dominus
flevit... et amavit amore humano... quia vere homo erat
(El
Señor lloró...y amó con amor humano... porque
verdaderamente era
hombre)
El
que no tenga los ojos claros, que no mire los amores en su
plenitud. El que quiera escandalizarse ya tiene el escándalo
en su corazón
farisaico. Yo seguiré leyendo y rezando aquellos versos que
el pueblo cristiano
recita casi sin advertirlo. Y dice así: " Estaba al alba
María- porque era la
enamorada.- "¡María!", la voz amada.- "Rabbuní"(1),
dice María.- El amor se hizo
un abrazo- junto a las plantas benditas;- las llagas
glorificadas- ríos de fuego
y delicia;- Jesús esposo divino- María, esposa cautiva.-
(Liturgia de las Horas,
día martes, período de pascua)¿Qué más? Ya nada más.
La
Humanidad
de Jesús, nos lleva a
la Divinidad.- Sí.
Así
de simple. Quien dice que "conoce a Dios", miente. O
se engaña. O se ilusiona.
El "supuesto Dios" es y será siempre para los
humanos, el "Incognoscible". A
Dios no se lo puede definir. Todos los ensayos de los mayores
filósofos,
quedaron reducidos a proyectos anacolutos. Yo creo en Dios...
pero no
simplemente en Él... sino a través de ese ser humano llamado
Jesús de Nazaret.
El ya se definió como Hijo del Hombre.. para desde allí, con
lenguaje humano
asequible al hombre, decirnos que existe Dios como Padre suyo,
y que es igual a
Él... y que ese Dios es Amor... Y ese Jesús, humanamente nos
probó que Él
superaría la misma muerte en su misión de Redentor
universal.
Que
para eso se hizo humano... y que nos daba un solo
mandamiento: que nos amemos como hermanos, porque lo somos en
Cristo. Así, yo
creí y creo en Dios, a través únicamente de Jesús de
Nazaret, verdadero hombre
que nos habla con lenguaje humano.
Conclusión:
Nunca
podremos agotar el conocimiento y amor
respecto a ese verdadero Hombre llamado Jesús. Y cuanto más
lo conozcamos, más
comprenderemos que Dios es AMOR y desde allí comprenderemos
la coherencia de su
mandato: que nos amemos los unos a los otros. En Jesús el
Hijo del Hombre, está
Dios y es Dios. Qué más? Ya nada más...
(1)
Nota:
Rabbuni, en arameo significa Maestro, en
afectuoso diminutivo...
Pbro.
José Amado Aguirre
E-mail: padreaguirre@arnet.com.ar
03532-420619